Enero y ya llega el primer gran reto del año, cruzar La Sierra de la Demanda y conseguir superar la distancia que separa Lerma de Belorado antes de que se ponga el sol, es decir en menos de 10h.
El sábado 26 de enero a las 8:30 de la mañana, con un frío intenso y muchas ganas salíamos de la bonita localidad de Lerma hacia lo que sería una gran aventura de 125km.

125km 2.500m+

DE LERMA A HORTIGÜELA

DE LERMA-CEBRECOS. 18 Kms. +250 m.

Este es el sector más rápido de la marcha. Comenzamos en la Plaza Mayor de Lerma, junto al Parador Nacional. Salimos como una manada de ñus, se ve que queríamos entrar en calor cuanto antes, y entramos rapidamente en una pista muy ancha y rapidísima con un buen firme de zahorra que nos permitía rodar muy deprisa, y en donde podíamos adelantar y avanzar con facilidad. En una primera bajada también rapidisima al poco de salir, los nervios me jugaron una mala pasada, perdí la concentración y me di un buen sustaco, empezamos bien!!

Tras los primeros kilómetros nos desviamos hacia otro camino, y remontamos sin mucha dificultad una pequeña barrera geológica, que nos separaba del curso del río Arlanza, para adentrarnos en una zona agrícola que nos ofrecía buenas vistas pero una grandíma sensación de soledad por los amplios paisajes y horizontes, daba como vértigo, ver tanta llanura y horizonte..

Tras varios cruces y algún cambio de rumbo llegamos en nada en el km18 a Cebrecos. Allí nos encontramos una manguera (por si acaso), avituallamiento y el primer control de tiempo. Me pareció una primera parte muy rápida y sin ningún tipo de dificultad técnica, además como aún no apretaba el sol, no se había formado nada de barro.

DE CEBRECOS-HORTIGUELA. 33 Kms. +1.100 m
A  partir de Cebrecos entramos de nuevo en una pista que nos condujo a la localidad de Ura. La pista, de nuevo, muy rápida. En este tramo comenzamos a encontrar algún punto de barro, pero en principio no se pega y está localizado en puntos concretos, en tramos cortos y aislados. Una vez que volvemos a pisar un camino de zahorra, empezamos a bajar. De nuevo hay que extremar las precauciones, la bajada está muy bien, por ser ancha y sin dificultades, pero la velocidad nos puede complicar tomar alguna curva. Llegados a Ura nos encontraremos de nuevo otro punto para la limpieza para la bicicleta. Genial! aunque aún no lo necesito.

Desde aquí entraremos en el impresionante desfiladero del Mataviejas. Un lugar precioso que atravesamos por un sendero y que me llamo muchísimo la atención. Al finalizarlo llegamos a Castroceniza, desde este punto tuvimos que superar un primer monte, el que separa esta localidad, del Valle del Arlanza. Al terminar la subida comenzamos de nuevo un rápido descenso por una pista, y cruzamos un sombrío pinar con varias roderas con las que había que tener coudado. Superada la carretera alcanzamos en el km34 la localidad de Retuerta y de nuevo nos encontramos el río Arlanza.

En Retuerta había otro avituallamiento y otro punto con manguera. Después de este, seguimos por un camino enlazado con un sendero corto por el que alcanzamos Covarrubias, en la bonita y abarrotada de gente, plaza del pueblo, había un punto de control de dorsal de parada obligatoria.

Registrado mi paso continué rapidamente la marcha. Ahora comenza la subida a un primer objetivo serio, Las Mamblas (1196m). La subida no supuso ningún inconveniente, salvo un punto concreto, donde creo que el 99 % de los participantes tuvimos que subir un tramo de 25 metros empujando la bicicleta. Después un tramo más ciclable y chulísimo de cresteo, seguimos el recorrido hasta un espectacular collado.

La bajada a Hortigüela, de nuevo rapidísima nos llevó a una especie de dehesa situada entre las localidades de Mambrillas de Lara y Hortigüela. Sin ninguna duda fué uno de esos puntos que se quedaron grabados en mi retina, porque, a parte de la belleza del entorno, los ejemplares de robles que había parecían centenarios.

Hortigüela en el km51, nos ofrecía el primer punto de cambio de ropa. Dónde rápidamente me quité el chubasquero que me daba mucho calor, cambié los guantes por otros finos, comí y bebí algo y proseguí mi marcha, deseando comer kilómetros.

DE HORTIGÜELA A VILLASUR DE HERREROS

Tras el paso por Hortigüela comenzamos un tramo muy cómodo y rápido que nos adentra en un espacio geológico de gran belleza y valor histórico, la Tierra de Lara.

La primera parte, Hortiguela-Villaespasa, la realizamos por un camino natural que nos llevó a una pequeña elevación y luego a una bajada rápida, revirada y con una zona de roderas encharcadas en la que tuve que tener mucha precaución. Estaba bastante rota e inundadas de agua. Era un sector muy corto, no más de 500 metros, pero había que estar atento a no resbalarte y llenarte de barruzo..

En Villaespasa nos incorporamos a la vía Verde del Santander-Mediterráneo. Desde aquí teníamos 15 kilómetros rápidos y sin ninguna dificultad que hicimos volando al grito de tonto el último!

Tras desviarnos a Torrelara, disfrutar del avituallamiento y una parada para coger fuerzas volvemos a recuperar un sector de caminos tradicional. La primera parte no tiene ninguna dificultad destacable, salvo el hecho de ser una zona accidentada que nos mantiene en un constante “sube baja”. A parte de bella, era una buena zona para rodar o correr sin grandes riesgos por barro.

En Mazueco comienza una nueva ascensión, esta vez a Peña Grande (1243m), donde existe un parque de  molinos eólicos. Esta subida, con unos dos kilómetros, se realiza por pista ancha y con muy buen firme, sin problemas de barros.

Tras superar esta barrera, cambiamos de valle y nos adentramos en el valle del Arlanzón. El nuevo sector lo comenzamos bajando por una senda muy divertida y bonita. El sendero da acceso a la dehesa de Palazuelos de la Sierra y después de 80km, llegamos a la localidad del mismo nombre.

Palazuelos de la Sierra es el comienzo de la ascensión al Alto de Cerrobotillo a 1252m. Nos encontramos en el punto más alto de la marcha y creo que fue uno de esos lugares que más recordaré de este Desafío de Helios, incluso paré a hacer unas fotos de lo espectacular que era la zona. La subida, de unos 3 kilómetros, iba por una zona un poco pestosa de pastizal, sobre un camino difícil y poco definido que dificultaba mucho la ascensión. A la pendiente, tuvimos que sumar la hierba velcro que no era el mejor aliado para que las ruedas avanzasen.

Lo mejor de este paso son las vistas!!!. Después de esto alcanzamos la pista que de acceso al Alto de Cerrobotillo a 1252m y comienzamos una bajada muy rápida sin ninguna dificultad técnica. Como única precaución, las roderas que existen en el tramo final, poco antes de llegar a la ermita.

Alcanzada la ermita de Matalindo recorreremos un kilómetro y medio por carretera. El asfalto termina en Matalindo y desde aquí, de nuevo, nos adentramos en una pista forestal ancha y con un firme óptimo para mantener ritmo constante.

Tras alcanzar las tenadas de Cuevachote, comenzamos a bajar por un bonito bosque de robles desde donde llegaríamos a Urrez disfrutando de un entorno precioso, donde se podía rodar bien, disfrutando mucho del paisaje que nos rodeaba.

Una vez alcanzado Urrez mantenemos el terreno cómodo. Ahora toca bajar un tramo de carretera un par de kilómetros, hasta un cruce con un giro muy pronunciado. Aquí seguiremos el trazado de la Vía Verde de la Sierra de la Demanda. Está considerada una de las más bellas de España y nos adentra al corazón de esta barrera geológica que te has marcado cruzar, la Sierra de la Demanda.

Este tramo de Vía Verde nos permite rodar rápido y con tranquilidad, sin ningún tipo de inconveniente, es buena zona para recuperar tiempo o para apretar y recortar tiempo. Tras un kilómetro y medio nos encontramos de nuevo con una bajada rápida y una zona de roderas muy pronunciada.

Superado el tramo llegamos a Villasur de Herreros con unos 96km en las patas. Este municipio es uno de los puntos de referencia de la marcha. A parte de todos los servicios para el corredor, Villasur era un lugar temido, aquel que no llegase antes de las 15:43 tendrá que detenerse. El sol le habría vencido y sería el momento de abandonar. El autobús estaba preparado para hacer el traslado de bicicleta y el participante hasta Belorado. Miro la hora y veo que aún son las 14:30… bueno, no voy mal.

DE VILLASUR DE HERREROS A BELORADO

y aunque poco a poco el cansancio va acumulándose en las piernas y la cabeza, continúo con mucho ánimo hacia el último tramo de esta aventura.
Salimos desde Villasur y tras pasar el puente sobre el río Arlanzón, aparece delante de nosotros, sin más, el rampón más intenso y atroz de todo el recorrido, genial!!! menuda pared a estas alturas de película.

Se trata de una plancha de hormigón de unos 300 m. que tiene un grado de inclinación muy, muy pero que muy pronunciado de un 20 tantos %. Superada ésta pared, alcanzamos la zona de los Montes de Oca. Nos adentramos en esta zona, famosa por el Camino de Santiago y la gran cantidad pinares que posee. Lo hacemos por una pista ancha y cómoda de rodar. Tiene zonas con muchos charchos y agua, pero no de barro. Tras cruzar uno de esos pinares, seguimos por una pista alucinante que es como un balcón sobre la Sierra de la Demanda.  El día acompañaba, el cielo totalmente despejado y de un azul intenso nos permitía tener unas vistas de impresión, yo no podía dejar de mirar el paisaje cada poco. Además, el pico San Millán, se podía ver continuamente en nuestro camino hacia la meta.

De pronto un giro de 90 grados nos lleva a una bonita senda. Tras ésta, de nuevo, un camino con buenas vistas y sin ningún tipo de dificultad técnica, estamos en el k100 y solo quedan 25km!!!

Empezamos a descender y a medida que vamos avanzando el número de charcos aumenta, vaya!. Con mucha precaución, pues está todo muy embarrado seguimos hasta el Alto de la Solana (1289m). Aquí cambiamos de Cuenca, de la del Duero al Ebro y comenzamos una zona que hay que cruzar con cuidado. El camino es ancho, sin dificultad, pero es un terreno lleno de multitud de roderas con barro resbaladizo, donde me meto con mucha cautela, no vaya a ser que casi al final me caiga o tenga una avería que me deje allí tirada. Al ser zona de pastos, muchos optamos por meternos por las zonas de hierba y piedra para evitar las zonas más chungas de barro, pero ya íbamos hechos un auténtico cristo!!

Después de este tramo pestosillo, de unos tres kilómetros, llegamos a Rábanos por una bajada rapidísima donde había otro punto para poder limpiar la bicicleta, menos mal!! la pobre bici ni frenaba ni cambiaba. Pare a limpiarla y echarle cera a la cadena, menudo estropicio!.

Desde Rábanos en el km 110, sólo nos quedaba una subida que sabía ya a logro conseguido. Era una buena cuesta que se realizaba por una pista y donde llegábamos hasta otro pastizal, este más fácil de rodar y dónde teníamos de nuevo un entorno y unas vistas de flipar, pero donde comenzó a levantarse un viento muy molesto. Desde este aquí, de nuevo, otra bajada bonita, rápida y peligrosa.

Tras el super bajadón, llegaremos a Garganchón (km115), la meta ya está muy cerca!. Desde Garganchón nos queda una senda preciosa a lo largo del río Urbión, ya solo nos quedaba disfrutar de lo que nos rodeaba, levantar la cabeza para admirar el paisaje y divertirnos recorriendo una preciosa senda que, sin ninguna dificultad, nos adentraba en el término municipal de Ezquerra y la carretera que daba acceso a la localidad de Puras de Villafranca.

Superado un cruce peligrosillo con un stop sobre una vía autonómica llegamos un grupito como locos a San Miguel de Pedroso, última localidad que atravesaremos antes de llegar a Belorado. Volamos por la carretera hasta una rotonda sobre a N-120, desde donde accedemos a un tramo del Camino de Santiago, que nos lleva hasta Belorado. Tras un breve recorrido por las calles de esta bonita localidad alcanzaremos muy felices su Plaza Mayor y por fin la meta.

Desafío de Helios es una prueba realmente impresionante, con un recorrido espectacular y un formato super original, con todo tipo de caminos, y sendas a nuestra entera disponibilidad para atravesar esos 125 km que nos separaban de Belorado. Pero sabemos que todo este conjunto solo funciona si se tiene un gran grupo humano detrás, en este caso un grupo de generosos voluntarios, de personas que apenas salen en la foto y que se ve que han trabajado duro para que todo funcionase a la perfección. Y es que en cada kilómetro del Desafío de Helios se podía ver el trabajo cuidadoso de organización y voluntarios. Enhorabuena a todos!!

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