130km 2.800m+

Campeonato de España Ultramaratón

Llegaba uno de los retos importantes del año, de nuevo repetíamos en la Jamón Bike, en Calamocha, Teruel, única prueba de España en juntar en un fín de semana una prueba ultramaratón el sábado y una de maratón el domingo. La ultramaratón son 130 km y entre 2600-2800 de desnivel además era Campeonato de España de Ultramaratón y la segunda etapa de 65km y 1150 m.

Llegamos como el año pasado el viernes por la tarde donde en la recogida de dorsales, de nuevo nos esperaba la ya famosa y suculenta degustación de jamón, después de recoger dorsales y charlar con los compis de equipo nos fuimos a la habitación, este año en el hotel Fidalgo a descansar.

SABADO 30 marzo:
Nos levantamos con tiempo para preparar todo y desayunar tranquilamente, después del desayuno, seguimos preparando material y labici con tiempo para llegar pronto a los cajones de salida.

Puntuales dan el pistoletazo y salimos como manada de búfalos de Calamocha por una pista muy rodadora con algún repecho para entrar en calor y prepararnos para lo bueno. Primer pueblo de paso: Navarrete. Nos meten por un rampón para salir del pueblo de entre el 25-30% en 50 m, donde muchos echan pie a tierra; yo lo intento salvar como puedo que aún estoy fresca, pero el tapón nos obliga a hacerlo a pie!.


Hasta coronar el primer ascenso todo repechacos sin descanso; al menos la bajada hasta Lechago nos deja coger aire, el justo, porque las bajadas por las pistas de aquella zona son rapidísimas y hay que ir con cuidado que hay mucha piedra, seguir la trazada súper importante.

Cruzamos Lechago y nos dirigimos a Burbáguena, camino otra vez por pistas típicas de la zona con bastante piedra y pasando por una zona súper bonita (no recuerdo el nombre): un barranco que el camino acaba en senda y vuelve a abrirse. Se hace 2 veces el sábado y es una bajada súper rápida y bonita. Pasamos Burbáguena y ya llevamos 33 km y unos 800 d+. Estamos avisados que el primer tercio de carrera es duro, 42 km y 1200 d+ sin avituallamientos.

Seguimos subiendo repecho y ahora ya sí, llegada a Cuencabuena por el río que tenemos que ir cruzando unas cuantas veces, ¡suerte que no hacía mucho frío! Primera senda súper bonita y disfrutona aunque cortita para entrar en el pueblo y ¡¡por fin!!! vemos el primer punto de control y ¡trampa! Otra vez el río, pero ahora más profundo.
Agua hasta los tobillos y avituallamiento. Si algo tiene esta carrera es un avituallamiento increíble.

Salimos y primera trampa… subida a la Ermita. Un zigzag de locos que acaba en una trialera hecha aposta para hacernos sufrir. Bajada por senda y ¡ale!, más de lo mismo. Esta vez 15 km rapidísimos por pista hasta Cucalón, segundo punto de control y avituallamiento, esta vez rápido que no hemos hecho hambre. Y ahora sí que empieza lo bueno, nos meten por campos de ganado… ni un descanso. Unos repechos de locos. Veías a la gente a lo lejos subir y les oías bufar … Y con razón. Solo hay que ver los perfiles de esa parte entre Cucalon y Bea.

Y para rematar, antes de llegar a Bea y harta de subir (muerta pero contenta por que el paisaje es brutal), una trialera de bajada de las que les gustan a los pros: déjate caer y disfruta. Y llegamos a Bea; tercer punto de control y avituallamiento. Aquí sí que cargué el bote y comí algo, que hemos hecho algo de hambre.
Después de esto, nos adentramos en la segunda parte del infierno. Otra vez a subir. Otra vez a ver y escuchar a gente cagarse en todo lo cagable y no era para menos. Aquí se sube todo a base de repechos de desniveles descomunales y cuando crees que no hay más pues, otro.

Por suerte cuando llegamos arriba sabemos que está todo hecho. Bajadón interminable hasta Olaya donde tenemos el último avituallamiento y último punto de control. Ya solo queda rodar y rodar hasta Luco de Jiloca donde aún nos queda algún regalito en forma de repecho y ya ¡si! Por fin camino de Calamocha por la vereda del río Jiloca. ¡Metaaaaa!
He llegado vacía del todo y con lágrimas en los ojos, pero me dicen que soy la 1º fémina en mi categoría M40B! eso y los 2 huevos fritos que me zampé me sirven de recompensa ¡¡ saben a gloria!!

El domingo no salimos, pues daban lluvia y además estaba realmente molida, así que nos fuimos a la gran comida en el hotel Fidalgo de Calamocha, con servicio de camareros, y vino, todo un lujo!.

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