Por fin llegaba finales de febrero y la primera prueba por etapas, esta vez volvíamos Portugal a una prueba a la que teníamos muchas ganas, la GeoTour Aldeias do Xisto.
Esta original prueba se nos antojaba como una experiencia extraordinaria atravesando las montañas y los pueblos que rodean la Serra da Gardunha.

El año pasado estuvimos en el Algarve Bike Challenge y quedamos encantados con la organización .

La ciudad de Fundão y su municipio fueron el epicentro de este evento de dos días.

Pedaleamos a través de caminos y senderos de extraordinaria belleza.

Como los del río Zêzere, por el cual pasamos en varias ocasiones.

Las míticas aldeas históricas de pizarra, la Serra da Gardunha llena de senderos y senderos que serpentean a través de colinas y arroyos.

O los famosos senderos de Cabeço do Pião, de calidad y belleza únicas en Portugal, en los que gozamos como chiquillos.

Por lo visto, la calidad e interés que GEOTOUR ALDEIAS DO XISTO despierta a nivel nacional es tal, que las inscripciones se agotaron en pocos minutos.

caminos y senderos de extraordinaria belleza del río Zêzere

Lo que más nos llamó la atención desde un primer momento fue que GEOTOUR ALDEIAS DO XISTO era una carrera de mtb totalmente guiada por gps, que se podía hacer en solitario o en pareja, nosotros en esta ocasión elegimos ir en pareja mixta,

Lo veíamos como una verdadera aventura de dos días en los que recorrer unos 180 km y un total de 4800m de ascenso acumulado, atravesando las míticas aldeas históricas que forman parte de la red de Aldeas de Xisto.

Así que el viernes 28 de febrero nos presentamos en Fundão para recoger los dorsales y ya pasar allí la noche en la furgo, pegaditos a la salida.

Al día siguiente sábado, entregamos la maleta a la organización para que la trasladasen a Pampilhosa da Serra, pueblo en donde estaba ubicada la meta y en dónde dormiríamos.

Etapa 1 Fundão – Pampilhosa da Serra

Etapa 1 Fundão - Pampilhosa da Serra

A las 10 de la mañana, hora portuguesa comenzaba la 1ª etapa que nos llevaría hasta Pampilhosa da Serra.

Las previsiones meteorológicas no eran nada favorables, sabíamos que venía una borrasca, un tal “Jorge”, joer, con nombre propio y todo, así que el fin de semana estaría marcado por las lluvias y el viento?.

Pero como en peores plazas hemos estado, pues decidimos salir a disfrutar del pedazo etapón que nos tenía preparada la organización.

Así que nos juntamos en el arco de salida con los locos amigos del Kenza Lap Team y entre risas y chascarrillos varios, dieron la salida.

Esta es neutralizada por las calles de Fundão hasta que abandonamos la ciudad, una vez que salimos de la carretera a una pista se comienza a volar, son unos 10km que pican hacia abajo e invitan a rodar muy deprisa.

De golpe y porrazo y con las patas como bombonas de butano de tanto llaneo, comienza el primer subidón hasta la cima del Cabeço de Argemela.

La subida no es demasiado larga, serán unos 5km, pero tiene algunos puntos de fuertísimas pendientes de hasta el 30%, dónde la gente comienza a echar el pie a tierra, consigo esquivar a los que suben andando y subir detrás de Rubén que me va marcando el ritmo y la trazada buena.

guauuuu! Al llegar a la cima comenzamos a ver los primeros paisajes impresionantes. Por un lado la imponente Serra da Estrela y por el otro la hermosa Serra da Gardunha.

Un estrato de piedra blanca, que parece nieve, nos lleva a los yacimientos de una cantera y a las antiguas minas de Argemela, donde aparecen unos senderos anchos que parecen construidos para las excavaciones de las antiguas minas.

La bajada desde Argamela por un singletrack, simplemente es maravillosa y super divertida.

La han debido de limpiar entera y son varios kilómetros que parece estés en un auténtico Bikepark, con peraltes, escalones, curvas de todo tipo, y sobre todo mucho mucho flow

Pero a mitad de esta bajada orgásmica va , y sin venir a cuento aparece otra pared que te deja los ojos daos la vuelta.. en fin, vamos viendo como se las gastan en Portugal.

Después continuamos el descenso rápido con algunas zonas subebaja pero de fácil rodar, hasta después de 1h30m aprox, llegar al pueblo de Silvares con unos 28km na’más.

Antes de llegar a Silvares rodamos por las orillas del río Zézere que nos acompañará durante muchos muchos kms en este espectacular viaje. La subida hasta el pueblo es bastante dura hasta que sales de la localidad, va por un suelo adoquinado y muy inclinado que hace que algunos echen el pie al suelo.

Nosotros conseguimos hacerlo todo montados, pero menudo dolor de patas y riñones!.

Un detalle del que nos dimos cuenta fue que el llegar hasta los pueblos era atroz.

Están todos en un alto y con calles adoquinadas con inclinaciones de flipar, que lo subes más por orgullo que por otra cosa…en fin, era ver un pueblo y se me ponían los ojitos de cordero degollado, joer con las Aldeas do Xisto.

antiguas minas de Argemela

Después, entramos a la zona de Cabecio do Pio, donde las escombreras creadas por el hombre resultado de la extracción de mineral de las Minas de Panasqueira nos transportan a un lugar casi inimaginable, parecía que estuvieses en otro planeta, sobre todo en la parte superior.

Luego el descenso por un singletrack sinuoso y repleto de curvas supercerradas y desafiantes para la técnica de cualquier biker, así llegamos de nuevo a las orillas del Zézere.

Realmente no hay palabras para describir la belleza de estos senderos.

Después de gozar como terneros con dos vacas por los senderos al lado del río, llegamos cerca de otra localidad, aunque, gracias a dios, esta vez no tuvimos que atravesarla, Barroca do Zézere.

 orillas del Zézere

Seguimos pegados al río, hasta que llegamos a Dornelas do Zézere, ya llevamos 45km, la cosa no va mal. Allí nos espera otra “pequeña” tachuela que salvar, de 2km pero fuertes pendientes para volver a descender de nuevo hasta el río Zézere y sus senderos y singletracks espectaculares hasta la localidad de Porto de Vacas.

Por cierto, en uno de estos senderos me caigo de morros. Una piedra que parecía inofensiva, resulta que estaba húmeda y salí volandoo.

Un buen susto, Rubén que iba delante y el fotógrafo subieron a ver que tal estaba… tenía un fuerte dolor en el hombro y el muslo, pero pensé que no era importante y continuamos.

Finalmente abandonamos el río Zézere y comenzamos en el k55, la larga y temida subida del día hacia Portela de Unhais. Los primeros kms se hacen por rampas durísimas hasta la localidad de Machialinho donde la subida parece que suaviza.

El paisaje es tan impresionante que nos ayuda a recargar energías para los últimos km de ascenso que eran duros de pelotas también, allí el 15% es cuando empieza a suavizar!

Llegamos allí a la cima y de nuevo nos encontramos espectaculares paisajes para la vista, con la Presa de Santa Luzia o Barragem Santa Luzia como telón de fondo.

Descenso rápido aunque con algún porteo que otro por lo escarpado del terreno y entramos en la zona del Cabril con caminos y pistas más fáciles rodar.

Estaremos en el k75 pero aún tenemos que superar las últimas dificultades antes de llegar a la ansiada meta, son pequeñas y demoledoras subidas, en un terreno rompepiernas desgastador.

Finalmente después de unos 90km, descendendemos a gran velocidad hacia el río Unhais y Pampilhosa da Serra, por fin!!!

Allí está instalado el Paddock con refuerzo de alimentos, masaje, baños, lavado de bicicletas, las maletas también nos están esperando allí mismo y finalmente un parque cerrado y vigilado para las bicis!!

Mientras Rubén va a lavar las bicis, yo espero a que me den un masaje, pues tengo las patas muy cargadas. Nos duchamos y esperamos al autobús que nos llevaría a las 19:30 al sitio donde cenaríamos. Desde allí, en el mismo autobús, y después de cenar, nos llevaron a dónde dormiríamos un buen grupo de españoles. Una pensión a 17km, por una carretera llena de curvas!!

Aquí puedes ver el vídeo que hicimos de la primera etapa.

https://youtu.be/giVjoLWgrLg

Etapa 2 Pampilhosa da Serra-Fundão

El domingo madrugamos para desayunar pronto, el autobús nos recogería a las 7:15h para bajarnos de nuevo a Pampilhosa por esa carretera de curvas infernal.

Según salimos a la calle después de desayunar llovía intensamente.. que putada mas grande!

Una vez en Pampilhosa y mareada del todo por el viajecito en autobús vemos que continúa lloviendo, mucha gente decide en ese momento no salir.

He pasado una nochecita toledana por el dolor de hombro de la caída, estoy mareada y con el estómago revuelto del viajecito en el autobús, tengo frío… en fin.

Miraba a Rubén con cara de cordero degollado, a ver si se apiadaba de mi y decidía no salir, pero nada, el impertérrito (que vaya palabra oiga), así que yo me dejé llevar, como otras veces… a la aventura, a ver hasta dónde aguanto y a ver que pasa.

Madremía que etapaaaaaa, y yo que me lo quería perder!

menudo penaero!

Comenzamos lloviendo, claro está, con una larguísima subida (o eso me pareció a mi) y a ratos fantásticas vistas sobre el pueblo de Pampilhosa da Serra. Creo que me quedé la última saliendo del pueblo, mi cabeza me decía que no subiera esas rampas infernales.

Pero mis piernas, como movidas por otro motor, pedaleaban sin parar, y así a ritmito iba subiendo.

A lo lejos veía a Rubén, al que le había dicho que subiese a su ritmo, que yo no me encontraba bien.

Una vez arriba y después de 7km de ascensión, comenzamos a descender a gran velocidad hacia el río Zézere de nuevo.

Son unos momentos donde lo paso realmente mal, pues con el agua de la lluvia y el barro de las ruedas de los de delante no veía ni un puñetero pijo, además que me empiezan a escocer los ojos del barrillo, justo como me paso en La Conquista de la Vera,

Esto inconscientemente me hace frenar y perder de vista a Rubén, que con más paciencia que un santo, me va esperando en alguna curva.

Ahora vienen unos 10km de “llaneo” con senderos de mucha belleza y pistas en excelentes condiciones que sino fuera por la incesante lluvia permitirían grandes velocidades.

Aunque como siempre hay intercaladas algunas subidas endemoniadas, de estrujarte bien.

Entramos en el municipio de Oleiros y llegamos rápidamente en el km20 a la localidad de Cambas, donde definitivamente nos separamos del río Zézere que tanto nos ha acompañado en esta aventura.

Nos dirigimos hacia Póvoa de Cambas y a través de una serie de senderos.

Primero a lo largo del río y luego con una larguísima y exigente subida, llegamos a la localidad de Estreiro, dónde vemos que no acaba el subidón, son casi 500m de desnivel en 6km hasta alcanzar el punto más alto del día en Cova da Acenha.

Llevamos 38km y según veo en el perfil que nos ha dado la organización, queda lo peor.

La buena noticia es que ha parado de llover, e incluso vemos el sol a ratos, con lo que descubrimos unos paisajes impresionantes. Ha merecido la pena llegar hasta aquí!, pienso. Continuamos rodando por pistas muy rodadoras con fantásticas vistas y, aunque todo está lleno de barro, se pueden coger grandes velocidades.

Atravesamos muchos pueblos y sus estrechas calles de adoquines, donde nos perdemos varias veces.

El track es difícil de seguir cuando entramos en pueblos con calles estrechas, cada dos por tres te pita por “desvío de trayecto” y nos tiramos un buen rato hasta que encontramos la calle correcta por la que salir.

A veces algún aldeano nos indica por dónde han pasado los demás y eso se agradece muchísimo. Avanzamos hacia Paiágua ya en el km47, entrando al municipio de Castelo Branco.

Tras otra “pequeña subida”, por decirlo de alguna manera, llegamos a Porto da Vila y después de rodar por caminos atravesando bosques de mucha belleza llegamos a Almaceda.

Estamos en el k57 y veo que nos quedan 4 subidas hasta la meta allá por el k85. Me encuentro mucho mejor del estómago y hasta me puedo tomar un gel. Sólo quedan 25km de subidas y luego una larga bajada a meta ( o eso creía yo, incauta de mi).

También tenemos que subir Vale d’Urso y Souto da Casa donde por fin tiene lugar la última subida realmente dura del Geotour Aldeias do Xisto 2020.

Rápidamente descendemos a Fundao por una última pista que nos deja, dentro de la Plaza Amália Rodrigues, donde termina ésta épica etapa.

Pienso, al llegar a meta casi llorando, que me alegro muchísimo de haber salido esta mañana. Y haber podido terminar este viaje recorriendo estos montes y siguiendo su bonito río.

En meta, nos dan ésta preciosa medalla de Finisher!

Fuimos la 2ª pareja mixta master de ambas etapas.

Nos llevamos un buenísimo recuerdo de GeoTour Aldeias do Xisto. La organización, los recorridos, los hermosos paisajes de esta zona de Portugal, hasta los rampones atroces que se gastan por aquí me han terminado gustando.

El año que viene creo que sin duda volveremos!, pero sin viajecito en autobús !

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